Capítulo 4
III. El anuncio del reino de Dios.
A. La venida del Hijo de Dios.
1.
En Jerusalén se establecerá el trono de Dios.
a. 4:1 Acontecerá en tiempos lejanos que el monte de la casa de Jehová
será establecido por cabecera de montes, y más alto que los collados. Cuando él
establezca su trono y su reino en Jerusalén. Los pueblos le seguirán. Isa 2:2-3.
2. La enseñanza como
maestro del Hijo de Dios.
a. 4:2 Vendrán muchas
naciones, y dirán: Vengan, y subamos al monte de Jehová. A la casa del Dios de
Jacob. Nos enseñará su camino, y andaremos por sus veredas. Porque de Sión
saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Isa 2:3.
3. Les habla de un
mensaje de paz, no de guerra.
a. 4:3 Él juzgará entre
muchos pueblos, corregirá a las naciones poderosas, cercanas y lejanas. Ya no
se alistarán para la guerra, sus armas serán martilladas para fabricar
azadones, y hoces. No alzará espada nación contra nación, ni se entrenarán más
para la guerra.
4. Él reunirá a su pueblo
y será su rey.
a. 4:4 Se sentará cada
uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los atemorice;
porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado. Ju 1:48.
b. 4:5 Aunque todos los
pueblos anden cada uno en el nombre de su dios, nosotros con todo eso,
andaremos en el nombre de Jehová nuestro Dios, eternamente y para siempre.
d. 4:6 En aquel día, dice
Jehová, reuniré a la coja, recogeré la descarriada, y a la que afligí.
e. 4:7 La coja será el
remanente, y la descarriada la nación fuerte. Jehová reinará sobre el monte de
Sión desde ahora y para siempre.
4. Vendrá el Rey y el
Señor del Reino.
a. 4:8 ¡Vendrás! a
nosotros ¡Oh tú torre fuerte y fortaleza de la hija de Sion! ¡El rey y Señor
del reino de la hija de Jerusalén!
B. Anuncio del exilio y la restauración de Israel
1. El anuncio del
cautiverio de Babilonia.
a. 4:9 En ese tiempo,
gritarás, porque ya no habrá rey en tu ciudad y tu consejero pereció. Te ha
dado dolor, como de mujer de parto.
b. 4:10 Duélete y gime,
hija de Sión, como mujer que está de parto; porque en ese tiempo, saldrás de la
ciudad y habitarás en el campo. Babilonia te llevará; para que seas librada,
allí te redimirá Jehová de la mano de tus enemigos.
“Esta profecía se cumplió
en el cautiverio de Judá, cuando los llevan a Babilonia junto con su rey,
matando al rey Sedequías por romper el pacto hecho con el rey de Babilonia.
Luego Nabuzaradán capitán del ejército de Babilonia, a los pobres que no tenían
nada les da tierra para que siembren, y los pone a cargo de Gedalías. Cuando Ismael mata a
Gedalías todos son llevados a Babilonia, para resguardar sus vidas. Allí Dios
los redime, los salvó de sus enemigos” 2 Re 25:7, 22-25.
2. Los pueblos se
levantan contra Israel.
a. 4:11 En ese tiempo, se
juntaron muchas naciones contra ti, y dijeron: Sea profanada, y vean nuestros
ojos lo que desean, la destrucción de Sión.
3. Reunió a los pueblos
para que Israel los destruyera.
a. 4:12 Pero ellos no
conocieron los pensamientos de Jehová, ni entendieron su consejo; por lo cual
los reuniré como se recoge en el campo las espigas de trigo secas .
b. 4:13 Levántate y
trilla, hija de Sión. Porque haré tu cuerno como de hierro, y tus uñas de
bronce. Te daré armas poderosas para desmenuzar a muchos pueblos; y consagrarás
a Jehová su botín. Y sus riquezas al Señor de toda la tierra.
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