7

Capítulo 7

V. La fidelidad y misericordia de Dios por Israel.

A. La causa de Israel ir en cautiverio y Judá a la ruina.

1. Israel y Judá están en una situación crítica.

a. 7:1 Dirás ¡Ay de mí! No hay nada que comer. Tengo hambre, deseo comerme los primeros frutos de los árboles. Pero me encuentro en este lugar, que ya se han recogido los frutos del verano. Y se han rebuscado las últimas uvas para la venta.

2. Juicio a la corrupción de Israel.

a. 7:2 Ya no hay en el país gente misericordiosa. Ya no hay una sola persona honrada. Todos están a la espera de matar a otros; todos le tienden trampas a su prójimo.

b. 7:3 Para colmo de su maldad, los gobernantes extorsionan y los jueces dictan sentencia ajustadas con sobornos. Y los poderosos no disimulan sus malos deseos, sino que actúan con falsedad.

c. 7:4 El mejor de ellos es como un espino, anda de mal genio. El más recto de ellos, es más torcido que una zarza, es perverso. ¡Pero ya viene el día de su castigo, el día que anunciaron los profetas! ¡En ese tiempo se verán confundidos!

d. 7:5 No creas, por tanto, en tus amigos ni confíes en tus gobernantes. Cuidate de la que duerme a tu lado, y no digas nada.

e. 7:6 Porque el hijo deshonra al padre, la hija se rebela contra la madre, y la nuera contra la suegra. Y todo el mundo tiene al enemigo dentro de su propia casa. Mat 10:36

3. El clamor del siervo de Dios.

a. 7:7 Yo, por mi parte, pondré la mirada en Jehová, y esperaré en Dios de mi salvación. ¡Mi Dios me escuchará!

B. Israel en cautiverio Asirio.

1. Los asirios se burlan de Israel.

a. 7:8 Diré: Tú, enemiga mía, no te alegres de mí mal. Aunque he tropezado, me levantaré. Aunque ahora viva yo en tinieblas, Jehová será mi luz.

2. Reconocen su pecado.

a. 7:9 He pecado contra Jehová, soportaré su juicio, hasta que él juzgue mi causa, y me haga justicia. Él me sacará a la luz, y veré su justicia.

3. Confían en la promesa de Dios.

a. 7:10 Tú, lo verás enemiga mía, y quedarás llena de vergüenza. Tú que solías decirme: ¿Dónde está Jehová tu Dios? ¡Con mis propios ojos veré cuando seas pisoteada como el lodo de las calles!

4. Jerusalén será reconstruida.

a. 7:11 Sin embargo, para Jerusalén, viene el día en que sus murallas serán reconstruidas, y en ese día sus límites se ampliarán.

C. La destrucción de Jerusalén.

1. Los linderos alcanzados por el juicio.

a. 7:12 En ese tiempo, vendrán a tus ciudades desde Asiria y las ciudades de Babilonia. Desde las ciudades de Babilonia hasta el río Jordán. Del mar Mediterráneo, donde se ubica Gaza y Egipto, hasta el mar Rojo, y del monte del Líbano a los montes de Judá.

3. Destrucción por la idolatría de Jerusalén.

a. 7:13 Para destruir al país, por causa de sus habitantes y por el fruto de sus obras.

4. El clamor que harán a Dios en ese tiempo.

a. 7:14 Pero alza tu clamor, y di: Señor, guía con tu cayado a tu pueblo, al rebaño de tu propiedad, que vaga solo en la montaña, y llévalo a un campo fértil. Permítele buscar pastos como en el pasado, en Basán y en Galaad. Hazle el bien.

b. 7:15 ¡Muéstrale tus maravillas, como el día que lo sacaste de Egipto!

c. 7:16 Cuando las naciones vean tu poderío, quedarán avergonzados. Se llevarán la mano a la boca, y se taparán los oídos.

d. 7:17 Lamerán el polvo de las calles como las culebras, como las serpientes de la tierra, y temblarán de miedo en sus escondites. Atemorizados ante tu presencia. Temerán en todas partes de la tierra y se humillarán ante ti, Jehová nuestro Dios.

4. Clamor del siervo de Dios.

a. 7:18 ¿Qué otro Dios hay como tú, que perdona la maldad y olvida el pecado del remanente de su pueblo? Tú no te molestas para siempre. Porque te gusta actuar en la misericordia.

b. 7:19 Tú volverás a tener misericordia de nosotros, sepultará nuestras iniquidades, y arrojarás todos nuestros pecados a lo profundo del mar.

c. 7:20 Cumplirás la promesa que le hiciste a nuestros padres Jacob y Abraham. Por tu fidelidad y misericordia.

 

 

 

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Pompeyo en año 63 Sitió a Jerusalén

  Profecía de Miqueas a. 5:1 Construye y rodéate de muros, ciudad de la hija de guerreros, porque nos encontraremos sitiados. Con vara herir...