Capítulo 5
C. Anuncio de sitiar a Israel y su salvación.
a. 5:1 Construye y rodéate de muros, ciudad de la hija de guerreros,
porque nos encontraremos sitiados. Por la fuerza y con poder herirán en la
mejilla al juez de Israel.
“En el año 63. A de C. Pompeyo sitió a Jerusalén, y pasó a ser
incorporada Judea, al reino de Roma. Este suceso, marcó el fin de la
independencia judía”. “Así como fue herido en la mejilla el juez de Israel, de
igual forma, Jesús pasó estas mismas humillaciones, en el gobierno del Imperio
Romano”. Mateo 26:67; Juan 19:1-3.
3. La ciudad del
nacimiento del Salvador.
a. 5:2 Pero tú, Belén
Efrata, eres una pequeña familia, para estar entre las familias de Judá, en tu
ciudad nacerá el que será Señor de Israel. Él, el principio vendrá desde la
eternidad. Mat 2:6; Luc 2:6-7; Jua 1:1-3; Apoc 1:8; 22:6; 22:13.
3.
Dios los dejará hasta que nazca el Salvador.
a. 5:3 Después de dejar
por un tiempo a su pueblo, volverá en el preciso momento, cuando se cumpla el
tiempo, del embarazo de la mujer que ha concebido por su Espíritu y dé a luz.
En ese momento, el resto de sus hermanos expatriados, regresarán con los hijos
de Israel. Isa 7:14.
“Este momento cuando Dios
deja por un tiempo a su pueblo, es desde el tiempo que dejaron de hablar los
profetas, el último que menciona la Biblia es Miqueas. A partir de este tiempo
los deja por unos 400 años hasta la concepción y nacimiento de Jesús. A Jesús
lo ven, desde su nacimiento, cuando unos sabios vienen del oriente y le traen
regalo. Cuando se presenta en el templo a los 8 días, cuando va al templo a los
12 años, luego comienza su ministerio a los 30 años, y muchas gentes lo siguen,
como se menciona en su evangelio. Después de 10 días de su ascensión, el día de
la fiesta de pentecostés, regresaron muchos expatriados. Como menciona el libro
de los Hechos y las cartas apostólicas”
1. Su estancia y fama
como el salvador.
a. 5:4 Él estará, y nos
apacentará con poder de Jehová, con grandeza del nombre de Jehová su Dios.
Habitaremos seguros, porque desde ese momento, él será engrandecido hasta los
fines de la tierra.
2. Destruirá al enemigo.
a. 5:5 Él es nuestra paz
verdadera. Por eso, cuando el asirio viniese a nuestra tierra, y pisotee
nuestros palacios. En ese momento, nos dispondremos a defendernos contra ellos,
con nuestro propio ejército de siete pastores preparados para la batalla, y
ocho hombres principales para combatir. Efe 6:12.
b. 5:6 Nos librará del
asirio, cuando viniese contra nuestra tierra, a pisotear nuestros confines.
Destruirá las fortalezas de la tierra de Asiria y la tierra de Nimrod, con sus
armas poderosas.
E. Después de su venida habrá una diáspora.
1. Habitarán en muchos pueblos y destruirán al enemigo.
a. 5:7 El remanente de
Jacob, estará en medio de muchos pueblos. Será como el rocío de Jehová, como
las lluvias sobre la hierba. Jehová traerá su constante bendición en los
pueblos donde habite su remanente.
b. 5:8 Asimismo el remanente de Jacob, estará entre las naciones, y en
medio de muchos pueblos, será como el león entre las bestias de la selva, como
el cachorro del león entre las manadas de las ovejas. Se llenará de poder y
será fuerte, para derrotar al enemigo y no habrá quien lo iguale.
c. 5:9 Tu mano alzarás para ir en contra de tus enemigos y todos tus
adversarios serán destruidos.
“Este verso recuerda, la
autoridad delegada de Jesús sobre sus discípulos. Para que ellos hicieran la
misma obra que el hacía. A eso se refiere Miqueas. A la autoridad ejercida en
su nombre. Antes de venir Jesús, ellos iban en el nombre de Jehová de los
ejércitos y derrotaban al enemigo. Después de Jesús, su pueblo ejerce la
autoridad en la voluntad de Dios, que ya él les había dado sobre el enemigo,
pero ahora en nombre de Jesús, como Hijo de Dios”. Mat 10:1. Por esa misma
razón Jesús hace caso omiso al que le demandaba; en que autoridad hacia lo que
estaba realizando, en el territorio de Jerusalén. Después de resucitar Jesús
les da a sus discípulos, la autoridad en su nombre, bajo el poder de su
Espíritu Santo, porque él no estaría presente en cuerpo, pero ahora estaría
presente mediante su Espíritu Santo. Y Jesús tiene todo el poder para hacerlo”. Mar 28:10-20.
F. El juicio por su idolatría y su hechicería.
1.
Dios debilitará sus fortalezas.
a. 5:10 Acontecerá en
aquel día, dice Jehová, permitiré que en medio de ti maten a tus caballos, y destruyan
a tus carros.
b. 5:11 También en tu
tierra destruiré a tus ciudades. Y arruinaré a todos los sitios donde están
resguardado tus fortalezas. Destruiré tus almacenes de armas, riquezas,
materiales y provisiones.
2. Los idólatras,
hechiceros y agoreros destruidos.
a. 5:12 Asimismo dejarán
de practicar sus hechicerías, y sus agoreros desaparecerán.
b. 5:13 Enviaré a destruir
de en medio de tus ciudades a tus esculturas y a tus imágenes. Nunca más te
inclinarás a la obra que hiciste con tus manos.
c. 5:14 Arrancaré a tus
imágenes de Asera de en medio de tus ciudades. Y destruiré tus ciudades donde
reposaban tus ídolos de Asera.
G. El juicio contra las naciones desobedientes.
1.
Después de su anuncio de salvación las naciones no obedecen.
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